lunes, 9 de noviembre de 2009

Reseña - La Escuela Moderna

La Escuela Moderna


Francisco Ferrer i Guardia





Muchos autores han escrito sobre la libertad como valor universal y lo que ello implica cuando se debe abordar en aspectos tan complejos como el campo de la educación. Si tomamos en cuenta diversos aspectos políticos ligados a este valor universal, el libro la Escuela Moderna del teórico y pedagogo anarquista español Francisco Ferrer i Guardia nos puede proporcionar una perspectiva diferente a lo ya establecido sobre dicho tema.

La escuela moderna es el relato de una experiencia educacional llevada a cabo en España antes de la Guerra civil. Rescata el ideario político anarquista en términos epistemológicos para así crear un concepto nuevo en cuanto al cómo aprenden los estudiantes. En dicha experiencia se plantea la Pedagogía racional como método válido de entrega de contenidos, método que se centra en el aspecto crítico derivado de la ciencia como herramienta objetiva versus la fe cristiana y sus posturas respecto de hechos contextuales que iban desde las brechas sociales y económicas hasta los aspectos ligados al conocimiento científico. Todo esto teniendo en cuenta el protagonismo eclesiástico en el ámbito educacional de la época. Al respecto debemos entender el contexto sociopolítico en el que se desarrolla dicha teoría educacional, ya que tomando en cuenta los conflictos y la agitada sociedad española de la época, podemos entender el disgusto social y la aparición de teorías críticas que planteaban la refundación de toda la sociedad partiendo de aspectos no solamente educacionales sino que epistemológicos.

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos hacer una Crítica a la pedagogía racional pues si tomamos en cuenta el avance de las tecnologías de la comunicación podemos entender que la objetividad científica va perdiendo importancia en la medida que las diversas culturas y sus cosmovisiones no occidentales van tomando importancia en cuanto a la forma de relación que establecen los individuos entre ellos y con el entorno.

Podemos agregar a esto, que en términos de la ideología anarquista no puede haber idearios estáticos que solamente avalen el objetivismo como fuente de la verdad absoluta (que es lo que se plantea como contenidos y también como método de enseñanza en cuanto a la pedagogía racional). Desde la física tanto el relativismo, o desde la psicología el psicoanálisis o inclusive desde las matemáticas con la teoría del caos, el conocimiento se ha transformado en un devenir constante lo que debería influenciar profundamente la forma de conocer humana. Así podemos entender que el aprendizaje, más que la reproducción de contenidos estáticos, es una constante adaptación humana a un entorno que está determinado por la ideología imperante.

A modo de propuesta, la Escuela Moderna es un interesante libro que nos demuestra la factibilidad de criticar el conocimiento establecido desde una perspectiva crítica ligada a la ciencia.

6 comentarios:

dobbs dijo...

Interesante el tema de la educación y las metodologías a emplear. En relación a estas, cito el libro El autoritarismo en la escuela; "la escuela es la estructura en la que la sociedad entera expresa y actualiza su autoritarismo y su obra de conformación frente a las jóvenes generaciones." "el adulto en particular y la sociedad en su conjunto le imponen [al niño], pues, un papel aparentemente natural, en realidad determinado historicamente." Los modelos basados unicamente en la obediencia,y en el saber racional, no bastan; falta enseñar, como plantea Maturana, y el difunto Varela,la empatía. O talves enseñar técnicas del cuidado de sí mismo, tener una relación ética consigo mismo y ,por ende, con el resto. La ética es siempre ontológica, como afirmaba Foucault.

Sobre el libro: El autoritarismo en la escuela. Alberto Alberti/Giorgio Bini/Lucio Del Cornó/ Gabriele Giannantoni. Editorial Fontanella, 1970.

Jaime Levineri dijo...

El asunto es cómo... también hay problemas por resolver... a mí parecer todo es un tema epistemológico. La relación (en cuanto a su forma, trasfondo y objetivos) que establecemos los sujetos con el objeto no es "humana" ni vital.(menos en nuestro occidente objetivo y capitalista). Si realmente se entendiera el constructivismo y sus implicancias políticas entonces las relaciones sociales serían distintas. Obviamente el asunto ético ligado a la ontología humanana jugaría un papel fundamental pero creo que ahí puede haber un juego entre lo ontológico y lo epistemológico... o lo ético y lo estético. Si entendemos que nosotros mismos somos objeto y cuestionamos el cómo nos entendemos a nosotros mismos se abriría la posibilidad para una metaconciencia crítica, aun cuando se corra el riesgo de caer en el relativismo absoluto; más bien debería levantarse de él y relacionarse con otras metaconciencias críticas sobre la base de la comunicación para crear conceptos de realidad intersubjetiva (tomando las palabras de Habermas)

Una evolución del anarquismo antiguo...

=)

dobbs dijo...

Se me viene a la mente, de forma rápida, la vida como obra de arte, un concepto nietzscheano. Ser capaces de tomarnos en cuenta como objetos que pueden ser transformados constantemente, llevando al cuerpo hacia límites tensos. El problema es que se entienda que la estética de la vida va ligada a una ética, consigo y los demás. Ciertamente que la epistemología tiene un rol importantísimo,y lo enlazo con el pensamiento del afuera de Foucault. De cómo el saber científico genera discursos capaces de moldear la realidad y las interrelaciones...Zeitgeist addendum trae a la luz dos conceptos tan obvios, pero olvidados; Emergencia y simbiosis. O como dice Sloterdijk, somo di-viduos, nunca solos, siempre con algo o alguien más.
Foucault menciona tres formas del hombre, de cómo se ha constotuido el pensamiento, la ciencia, y por ende el hombre mismo; forma Dios (relación con el infinito);forma hombre (relación con lo finito, trabajo, economía...); y la forma superhombre (relación con lo infinito de las fuerzas finitas, que sería a lo que apuntaba Nietzsche con el superhombre. Ejemplo el código genético, de elementos finitos surgen combinaciones infinitas)Cómo cambiaría la relación del hombre con las fuerzas del afuera si se relaciona con el silicio, por ejemplo. O con energías renovables. Qué nueva interpretación de nosotros mismos tendríamos.

Buenos post en tu blog. Soy el amigo del tito, me agregaste a facebook. Suerte.

Jaime Levineri dijo...

jajaj Imaginaba que eras tú... gracias por los comentarios... siempre es atrayente encontrar con quien tener el ejercicio dialéctico... aunque sea por internet. Suerte igualmente.

Jaime Levineri dijo...

Con eso de la humanidad como arte de Nietzsche... y de los di-viduos de Sloterdijk me acuerdo de Lao - Tse y el "no ser" (en la mala traducción) y luego en la "armonía" del Buda.

El problema de las cosmovisiones orientales... tal como las indígenas es creer que son el entorno y no disociarse... no "entenderse" como humanos distintos y desde allí plantear su armonía. (De cualquier forma son formas de ver el mundo mucho más vitalistas, en palabras de Nietzsche, que las occidentales)

dobbs dijo...

Sobre esa no-disociación de las culturas orientales con la naturaleza, un arquitecto chileno dijo algo así como que sin distancia de la naturaleza no puede haber progreso. Entender que la naturaleza es Otra de nosotros, no se da con relación a nosotros y nuestras necesidades. Otro tema, interesante en las religiones indígenas, es la intensidad que se da en los rituales. Intensidad que se daba en las lenguas primitivas, según lo plantean en Kymatica, documental de los mismos de zeitgeist. O como decía Nietzsche, la intensidad de ser todos los nombres de la historia. Conectarse con la exterioridad, ser "pensamiento nómada".