domingo, 5 de agosto de 2018

LO PEOR DE LA CONTEMPORANEIDAD

La exaltación de la subjetividad absoluta como fuente argumentativa válida para hacer juicios racionales.

La negación de hechos irrefutables con el subterfugio de ser "innecesarios". 

La validación del yo con tautologías.

La invalidación de argumentos con falacias ad hominem.

Las nulas ganas de aprender, investigar y cambiar (revisando y leyendo).

Culpar al indignado de ser intransigente...

La ignorancia que no necesita indignarse...

REFLEXIONANDO BINGOS

(A propósitio del ministro de educación Varela y sus dichos) El caso del "bingo" es bastante simbólico. El ministro Varela no es un "pelotudo" más. Detalle importante es que sus palabras no fueron improvisadas, estaban escritas. Su pensamiento, pausado y reflexivo, estaba plasmado en el papel. Una ideología que representa el imaginario colectivo de su sector, un Estado precario que deja en manos de los individuos (ignorantes y con cero empatía por aspectos más grandes que la coyuntura) la responsabilidad de lograr salir de todo tipo de problemas.

Ahora le quitan el piso, porque claro, sonó "feo" en las redes sociales y en las encuestas se ganó una baja, pero el estado subsidiario es el trasfondo y responsabilizar a los "individuos" del logro de metas es su finalidad máxima.

Nuestro "pueblo" está desintegrado, el tejido social parece inexistente o por lo menos inerme. Recordemos que el que puso al ministro ahí (consciente pues son funcionarios de confianza), fue un "elegido" presidente. Dicen que a veces es necesario tocar fondo para comenzar a emerger... el problema es que el abismo parece infinito.

CONTINGENCIA

(Año 2011)

Uniendo puntos
Injusticia jubilada
Tímido despertar
Informaciones variadas
Uniformes verdes engañosos /
Inflados / injustos
Informaciones profundizadas
1 millón de pies retumbando
Prócer empedernido nauseabundo... decrépito, momia balbuceando defensas, babeando demencia...
Redes
Virtuales
Rabia que clama justicia
Vs entes acuartelados en sus rincones ideales de papel, bronce y cobre

Viene la fuerza de esa alegría que nunca llegó...

Alegría que se conquistará en la sonrisa segura

En la calle que ya no pide...

Que con autoridad exige (exigimos)

EXIGIMOS.